Junio 24, 2020

¿Seducción en el servicio?

¿Seducción en el servicio?

Hace varios años leí pasajes de una novela de Borges que me impactó demasiado porque decía algo muy cierto que marcó parte de lo que puedo haber aprendido. El hablaba que seducción es el arte de caerle bien a la gente. Y vaya que no peca de díscolo.

Acaso cuando queremos caer bien no somos encantadores?, o cuando estamos con alguien que nos interesa derramamos miel por los labios?. No exagero.

Ser atento y mágico al solicitar algo o cuando escuchamos a nuestros clientes, es una oportunidad maravillosa de ser mejores y compartir algo que inconscientemente lo hacemos. 

La otra vez, con relación a este tema, me preguntaban si había que ser consistente. Pues dije que sí. Seduzca y no se cansará de recibir lo que usted realmente merece.

Una vez me olvidé de abrir la puerta del auto a María y me llegó una golpiza verbal de padre y señor mío. Cometí el error mas frecuente y obvio del mundo. Inofensivo pero de alto calibre para María. La lección me quedará por siempre porque ella no cesó en decirme de todo y de ángulos distintos. 

Dicen que lo obvio es lo fundamental, si de hecho, y lo valioso de este episodio es que ella me dijo, “Javier, siempre hablas de seducción, pero no lo haces en todos los ámbitos de tu vida”. Tremenda lección.

Quizás me tuvo que suceder de esta manera para entenderlo mejor y siempre escuchar a los clientes y a las personas que alguna vez trabajaron conmigo. Pero hay algo muy profundo en todo esto. Si eres don o doña atento, serás el primero en experimentar algo agradable y comprenderás el placer del servicio en un grado que no te podrás imaginar. Lo curioso es que practicando, también enseñarás a los demás a descubrir un buen tema para bailar. Si te convences, sólo estarás orgulloso de vivir el modelo exquisito de servir para luego contarlo en tu historia.   

Que es el piropo?, nada menos que la expresión verbal mas pura de seducir a alguien sin dar la cara en muchos casos. Entonces que esperas para hacerlo bien?. Practícalo, atrévete y verás. Y si no lo haces corres el riesgo que Sinatra se incomode un poco. 

 

Javier Lauz